¡Primer foro en español del actor Richard Armitage! Si te gustaron sus series y quedaste loca con su voz, ¡¡no dudes en registrarte!!
 
ÍndicePortalFAQRegistrarseConectarse
La Remodelación ha sido completada !! ¡¡Divertiros y postead !! ¡¡Queremos volver a ser una gran familia !!
Conectarse
Nombre de Usuario:
Contraseña:
Entrar automáticamente en cada visita: 
:: Recuperar mi contraseña
Novedades en el foro
Como novedad importante tenemos... Carta de R. Armitage 28 de Noviembre 2012 (Pincha en la imagen para ver la información)
Últimos temas
» fotos de richard
Sáb Dic 21, 2013 7:34 pm por Any_8

» FELIZ NAVIDAD
Miér Dic 26, 2012 10:30 am por Christine

» Nuestros Datos Afiliacion
Mar Dic 11, 2012 12:30 pm por Margarette Gisborne

» Mensaje de Richard Armitage 28 Noviembre 2012
Lun Dic 10, 2012 3:55 pm por Christine

» Pregunta a los Miembros: ¿Quereis que haya rol en el foro?
Vie Dic 07, 2012 12:31 pm por Margarette Gisborne

» Los Parecidos con Richard
Jue Dic 06, 2012 5:50 pm por Margarette Gisborne

» Su vida (Biografia y Filmografia)
Jue Dic 06, 2012 5:41 pm por Margarette Gisborne

» fotos richard
Jue Dic 06, 2012 4:37 pm por Margarette Gisborne

» Richard armitage o hugh jackman???
Jue Ago 16, 2012 6:06 am por Margarette Gisborne

» spooks nominada a los premios emmy internacionales
Vie Nov 18, 2011 5:40 pm por Christine

» ¿a qué te recuerda?
Miér Ago 31, 2011 8:03 am por Jane Wilcox

» Richard Armitage Birthday
Mar Ago 30, 2011 4:16 pm por Jane Wilcox

Administración.

 

Staff

 

 

nuestros afiliados
   

Comparte | 
 

 Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Mitka

avatar

Femenino Cantidad de envíos : 30
Fecha de inscripción : 08/11/2009

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Mitka
Lugar de Nacimiento: Leicester, Inglaterra
Lugar de Residencia: Locksley, en la habitación de Gisborne :)

MensajeTema: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Jue Abr 01, 2010 4:07 pm

Chicas aquí iré subiendo el fan fic que luego se convirtió en novela, obviamente con otro argumento y otros personajes, pero aquí encontrarán a Guy, Robin, el Sheriff, Isabella, el Conde John y muchos más y también nuevos personajes.
Espero que les guste, iré posteando de a poco y espero comentarios, opiniones o lo que sea Razz




Bosques de Sherwood; condado de Worcester


- ¡Niña Elizabeth! –gritó la mujer poniendo cara de espanto-. ¡Súbase esa falda inmediatamente!
Elizabeth miró de reojo a su nana y sonrió divertida.
-Nana Madeleine, ¿quién va a vernos aquí? –Extendió los brazos-. ¡Estamos en el medio de la nada y los vasallos que nos acompañan están junto al carruaje cuidando que nadie se robe nuestras pertenencias!
Madeleine era una mujer robusta de unos cuarenta años que había criado a la pequeña Elizabeth desde que tenía poco menos de un año de edad luego de la prematura muerte de su joven madre. Adoraba a su niña pero muchas veces solo lograba sacarla de sus casillas, como en aquella ocasión.
Se habían detenido junto a un pequeño arroyo luego de un viaje de casi dos días por aquellos caminos agrestes y peligrosos para descansar y beber un poco de agua. Los cuatro vasallos que el padre de Elizabeth había mandado para que las escoltaran estaban cuidando los caballos y hacían sus rondas alrededor de aquella área boscosa para asegurarse de que ningún peligro acechaba a las dos mujeres.
Elizabeth se subió más la falda de su vestido y metió los pies en el agua. Dejó escapar un suspiro de alivio cuando el agua fría entró en contacto con su piel.
-¡El agua está deliciosa, nana! –dijo esperando convencer a la mujer que seguía reprochando su conducta poco recatada mediante severas miradas y diversas exclamaciones de sorpresa y espanto.
Madeleine se puso de pie y se acercó a Elizabeth.
-¡Sal de allí ahora mismo, Elizabeth! –demandó cruzándose de brazos.
Pero Elizabeth hizo caso omiso a sus órdenes levantándose la falda aún más.
En ese momento se acercó uno de los vasallos que las custodiaban y Madeleine casi fue a dar de bruces contra el suelo tratando de cubrir las piernas de su niña.
-Señorita Elizabeth; está oscureciendo; será mejor que emprendamos el viaje –dijo el joven sonrojándose al ver los muslos bien torneados de su ama asomarse por debajo de la falda que nana Madeleine se empeñaba en regresar a su sitio.
-Está bien, dile a los demás que se reúnan junto al carruaje –mandó Elizabeth tratando de contener la risa ante la actitud de su nana- ¡Ya basta, nana! –dijo de repente levantándose de un tirón y agarrándose la falda de su vestido con ambas manos mientras caminaba hacia donde se encontraba el carruaje.
-¡Niña, no corras! –Madeleine la seguía, incapaz de igualar su ritmo.
Cuando ambas mujeres llegaron al claro del bosque en donde las esperaba el carruaje, se encontraron con que no había nadie allí aún.
Madeleine se preocupó.
-Se supone que los hombres de tu padre ya deberían estar aquí –dijo observando a su alrededor.
Elizabeth también se preocupó y de repente le pareció que había demasiado silencio en aquel enorme y tenebroso bosque.
Unos arbustos se movieron y tres figuras emergieron en medio de la nada. Eran tres hombres armados con dagas que de inmediato redujeron a las dos mujeres sin ningún problema.
-¡Nana! –gritó Elizabeth antes de que uno de los hombres, el más gordo de ellos le tapara la boca.
-¡Mi niña! –Madeleine trató de zafarse para correr hacia Elizabeth pero no pudo; el hombre que la sujetaba había apretado sus manos con tanta fuerza que creyó que se las quebraría.
Unos segundos después y luego de atarlas y amordazarlas, las colocaron en el suelo, junto al carruaje.
Uno de los sujetos se arrodilló junto a Elizabeth y con su mano sucia tocó la fina tela de su vestido.
-¿Qué tenemos aquí? –el hombre la miró de arriba abajo deteniendo sus ojos en el pecho de Elizabeth que se movía agitado.
Cuando el hombre colocó su mano sobre el regazo de Elizabeth ella abrió los ojos, aterrada. Se movió tratando de evitar que aquel cerdo la tocara pero no había mucho que pudiera hacer estando maniatada.
Intentó gritar pero solo un sonido gutural salió de su garganta; la tela que uno de los bandidos había colocado en su boca hedía a sudor y sintió ganas de vomitar.
-¿Quién eres, preciosa? Por tu ropa y tu olor diría que perteneces a una familia de nobles –el hombre le sonrió, le faltaban dos dientes en un costado de su boca. -¿Qué hace una mujercita como tú rodando por los bosques de Sherwood?
Elizabeth miró por detrás de la espalda de aquel hombre, rogando por que algunos de los vasallos de su padre apareciera de un momento a otro pero sus esperanzas se desvanecieron cuando el hombre que seguía tocándola abrió la boca una vez más.
-¡Nadie vendrá a ayudarte, preciosa. Nos hemos encargado de tus hombres y dudo que alguno de ellos tenga las fuerzas suficientes como para venir a rescatarte! –dijo lanzando una carcajada estruendosa que retumbó en aquel sector del bosque.
Los otros dos se unieron a su algarabía mientras Elizabeth y Madeleine se miraban la una a la otra, rogando en silencio por salir vivas de aquella terrible situación.
-¿Crees que llevarán oro o algo de valor, Thom? –preguntó uno de los hombres al que estaba junto a Elizabeth.
-No lo sé, pero igualmente nos llevaremos un botín más que interesante –respondió metiendo una mano debajo de la falda del vestido de Elizabeth.
Ella se retorció y movió las piernas, tratando de liberarse de aquella mano que la estaba tocando tan atrevidamente.
Miró a su nana y vio que estaba llorando.
Estaban solas, a merced de aquellos tres horribles sujetos, en medio de aquel bosque y nadie podría hacer nada por ellas.
Elizabeth cerró los ojos y comenzó a rezar mientras sentía como el hombre se acostaba encima de ella y le besaba el cuello. Dio vuelta la cara porque su olor era nauseabundo. Continuó orando en silencio y sin darse cuenta había comenzado a llorar.
De pronto el peso de aquel hombre sobre su cuerpo desapareció y al abrir los ojos, Elizabeth descubrió aliviada que Dios se había apiadado de ella y de su nana y había enviado alguien en su ayuda.
Cuatro hombres habían aparecido armados con sus sendas espadas y habían logrado reducir a los tres bandidos hasta dejarlos tirados en el suelo, moribundos y rogando por sus vidas.
Uno de los recién llegados, el más alto de ellos y quien parecía ser quien estaba al mando, no tuvo piedad alguna e insertó su espada en el estómago del hombre que había estado a punto de abusar de ella. Los otros dos tuvieron su mismo destino y a pesar de la sangre y de los gritos de horror, Elizabeth agradeció por la intervención oportuna de aquel ángel salvador y sus súbditos.
El hombre alto se acercó a ella y Elizabeth reparó entonces en el color de sus ojos. Eran de un azul profundo, tan profundo e intenso como el mar que bañaba las costas de su Sheringham natal.
Él le clavó la mirada y Elizabeth no pudo evitar el estremecimiento que le provocó su manera de mirarla.
-¿Se encuentra bien? –preguntó él mientras la desataba. Uno de sus súbditos hacía lo mismo con su nana.
Los ojos de aquel extraño que Dios le había mandado la habían perturbado, y la sensación que provocó el sonido grave y profundo de su voz la dejó aturdida.
El hombre extendió un brazo para ayudarla a ponerse de pie y ella aceptó. Se puso de pie y quedó parada frente a él. Ambos se miraron por un instante y Elizabeth se soltó cuando se dio cuenta que aún sus manos estaban entre las suyas.
-Si… si, gracias –respondió mirando en dirección a su nana quien una vez que estuvo liberada de las cuerdas corrió hacia ella.
-¡Mi niña! ¿Estás bien?
Madeleine se arrojó a los brazos de Elizabeth y se cercioró de que estaba intacta. Ese movimiento hizo que el extraño se separara de ella.
-Los hombres que las acompañaban están muertos, los hallamos a un lado del camino –informó él buscando su espada. Limpió la sangre con sus ropas y la enfundó a un costado de su cuerpo.
-¡Dios Santo! –Madeleine se llevó una mano a la boca.
Elizabeth abrazó a su nana e intentó calmarla.
-¿Hacia donde se dirigen?
-Vamos al castillo de Nottingham –respondió Elizabeth perdiéndose nuevamente en el azul de los ojos de aquel extraño del cual todavía ni siquiera sabía el nombre.
-¿Al castillo de Nottingham? –preguntó él arqueando las cejas.
-Así es, señor –intervino Madeleine- Los vasallos de mi amo nos estaban escoltando hacia allí. Ahora no sé como haremos para llegar nosotras dos solas.
-Señoras, no irán solas, mis hombres y yo nos aseguraremos de que lleguen a su destino sanas y salvas –informó él sonriéndoles por primera vez.
-¿Cómo es su nombre, caballero? –se animó a preguntar Elizabeth antes de que él las ayudara a subir al carruaje.
- Gisborne –simplemente dijo mientras tomaba su mano.
Cuando él la tocó, Elizabeth se sintió invadida por un calor inexplicable a pesar de que ambos llevaban guantes. Entró en el coche y cerró la puerta antes de que él notara que sus mejillas se habían teñido de un color rojo intenso.

continuará.....
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://andreamilano-escritora.blogspot.com
andypopcorn
Lucas North
Lucas North
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 280
Fecha de inscripción : 23/03/2010
Edad : 27
Localización : Nothingham Castle (habitación de Gisborne XD)

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Sabrina del Puig
Lugar de Nacimiento: Cataluña, España
Lugar de Residencia: España

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Jue Abr 01, 2010 4:15 pm

AHHHHHHHHH cuando leí la palabra "Gisborne" lanzé un pequeño gritito XD me encanta voy a comrpar tu libro en definitiva!!!!!! cheers
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.tusonidoradio.com
Mitka

avatar

Femenino Cantidad de envíos : 30
Fecha de inscripción : 08/11/2009

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Mitka
Lugar de Nacimiento: Leicester, Inglaterra
Lugar de Residencia: Locksley, en la habitación de Gisborne :)

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Jue Abr 01, 2010 4:56 pm

jajajaja es que ese era el gancho Razz
En la novela Gisborne es Loan OVBIO jajaja.
Besos!!
Mitka
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://andreamilano-escritora.blogspot.com
Crisitos
John Mulligan
John Mulligan
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 131
Fecha de inscripción : 30/01/2010
Edad : 32

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Vie Abr 02, 2010 1:01 am

Shocked Shocked Shocked

Esta buenisimo!!!! espero que publiques el siguiente capitulo pronto!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Mitka

avatar

Femenino Cantidad de envíos : 30
Fecha de inscripción : 08/11/2009

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Mitka
Lugar de Nacimiento: Leicester, Inglaterra
Lugar de Residencia: Locksley, en la habitación de Gisborne :)

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Sáb Abr 03, 2010 5:50 am

Niñas otro fragmento de mi fan fic, espero que les guste Razz

[img][/img]

Cuando Allan apareció corriendo en el campamento, Robin y los demás estaban ingiriendo su primer bocado del día, consistente en pedazos de carne seca y cerveza que habían conseguido en la villa.
-¡Cielos, Allan! ¿Quieres matarnos del susto? –reclamó Pequeño John mirándolo de mala manera.
Allan se detuvo frente a sus camaradas e intentó recuperar el aliento para poder hablar.
-¡He visto a Gisborne en el bosque hace unos momentos!
Robin dejó su taza de cerveza a medio llenar y dirigió toda su atención a Allan.
-¿Qué estaba haciendo? –preguntó.
-Él y tres de sus hombres rescataron a dos mujeres que habían sido secuestradas por un grupo de bandidos –informó Allan sentándose en el suelo junto a Much quien oía con atención pero seguía engullendo un gran pedazo de carne seca.
-¿Dos mujeres? ¿Las conocías? –intervino Tuck.
-No, no eran de aquí, al parecer los bandidos mataron a sus escoltas. Cuando yo llegué al lugar vi a Gisborne y a sus hombres enfrascados en una lucha con los desgraciados. Todos muertos –añadió Allan.
-¿Te vio alguien? –quiso saber Robin.
-No, lo observé todo desde la copa de un árbol.
-¿Qué sucedió luego? –Robin sintió verdadera curiosidad por la historia que su amigo había venido a contarles.
-Gisborne y los suyos escoltaron a las damas hasta Nottingham. Según lo poco que pude escuchar, se dirigían al castillo cuando fueron sorprendidas por los bandidos –indicó Allan mientras observaba contento que Kate se acercaba para reunirse con ellos.
-¿Qué ha sucedido? Kate los miró con un gesto de interrogación mientras se acomodaba su rubia cabellera.
Allan le relató lo sucedido a Kate para ponerla al tanto de las novedades.
-¿Te apetece un trozo de carne? –ofreció Much a Kate.
-No, gracias no tengo apetito –respondió ella sentándose junto a Robin y mirándolo a los ojos preguntó: -¿Quiénes crees que sean esas dos mujeres?
-Allan, ¿cómo eran? –quiso saber Tuck.
-Pues una de ella era una mujer un poco regordeta y algo mayor; la otra era una jovencita con el cabello negro, muy bonita por cierto –cuando dijo esto último sus manos delinearon una silueta femenina bastante generosa en sus curvas.
Tuck, Pequeño John y Much se rieron de los gestos de Allan.
-¿Quiénes serán y lo que es más importante; qué habrán venido a hacer a Nottingham? –intervino Kate ajena al barullo que había provocado la descripción de Allan sobre una de las misteriosas mujeres que Gisborne había rescatado camino a Nottingham.
Todos se quedaron en silencio mirando a Robin.
Él no dijo absolutamente nada, solo se quedó perdido en sus propios pensamientos.

≈≈≈≈≈

Elizabeth se inclinó un poco dentro del coche y observó atentamente la figura gallarda del jinete que las escoltaba. Aquel hombre había logrado inquietarla y ella no podía entender por qué. Quizá era el azul intenso de su mirada o su voz tan profunda; también podía ser que sintiera agradecimiento, después de todo, el hombre había salvado su vida y la de su nana. Pero desde que el tal Gisborne se había atravesado en su camino, gracias a la Divina Providencia no podía quitárselo de la mente.
-¿Qué tanto miras, niña?
La voz de su nana la trajo a la realidad.
-Nana…¿crees que mi prometido sea guapo? –preguntó Elizabeth de repente.
Madeleine percibió de inmediato la angustia en la voz de su niña.
-¿A qué viene esa pregunta, Elizabeth?
Ella desvió la atención de Gisborne y miró a su nana a los ojos.
-¿No crees que tengo derecho a saber como será el hombre que en tres meses se convertirá en mi esposo?
-Mi niña, tu padre y el padre de tu prometido han establecido este compromiso hace muchos años –le recordó ella.
-Si, nana, lo sé. No había cumplido los doce años cuando ya me habían asignado futuro esposo –replicó molesta.
-Es la decisión de tu padre y no puedes hacer nada para contradecirla, mi niña. Lord Weston quiere lo mejor para ti, después de todo eres su única hija y heredera.
Elizabeth adoraba a su padre pero no comulgaba con la idea de que hubiera decidido su futuro sin consultarle a ella primero; como si fuera poco ni siquiera conocía al hombre que en poco tiempo más se convertiría en su esposo. Lo único que sabía era que vivía cerca de Sheffield y que a la muerte de su padre se convertiría en duque. Sabía que se llamaba James y que era un experto cazador. Eso era lo poco que sabía del hombre a quien la noche de su boda le entregaría su virtud.
En ese mismo momento tuvo ganas de llorar por el destino que le había tocado vivir y por no ser tan valiente u osada como para enfrentar a su padre y decirle que ella prefería casarse por amor y no por interés.
Prefirió desviar la mirada y quedarse en silencio, pues aquella conversación siempre la ponía demasiado triste. Si al menos madre viviera pensó. Estaba segura que ella hubiera intercedido a su favor.
Sus ojos, de un color verde casi ámbar se posaron nuevamente en el jinete que cabalgaba junto al coche. Él ni siquiera volteaba para verla y Elizabeth percibió cierto aire de hostilidad en su rostro. Sin embargo, cuando antes lo había mirado fijamente a los ojos había descubierto una gran tristeza en ellos.
De repente y sin pensarlo se encontró a sí misma murmurando su nombre mientras el coche avanzaba con destino al castillo de Nottingham.
Gisborne… Gisborne…

≈≈≈≈≈
continuará.....
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://andreamilano-escritora.blogspot.com
andypopcorn
Lucas North
Lucas North
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 280
Fecha de inscripción : 23/03/2010
Edad : 27
Localización : Nothingham Castle (habitación de Gisborne XD)

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Sabrina del Puig
Lugar de Nacimiento: Cataluña, España
Lugar de Residencia: España

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Sáb Abr 03, 2010 11:26 am

ataque de ternura...

amor!! amor!! amor!! amor!! amor!!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.tusonidoradio.com
Mitka

avatar

Femenino Cantidad de envíos : 30
Fecha de inscripción : 08/11/2009

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Mitka
Lugar de Nacimiento: Leicester, Inglaterra
Lugar de Residencia: Locksley, en la habitación de Gisborne :)

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Dom Abr 04, 2010 5:35 am

Otro capítulo chicas Razz




Guy podía sentir los ojos de aquella muchachita pegados en su nuca y eso le provocaba cierto escozor. Había intentado mantenerse concentrado en el camino, asegurándose que nadie los asaltara pero no podía dejar de pensar en ella.
Ni siquiera sabia su nombre, mucho menos sabía el motivo de su visita al castillo. Nadie le había anunciado nada al respecto y estaba seguro que ni el Sheriff ni el Príncipe John esperaban la llegada de aquellas dos mujeres.
La bella jovencita y la nana que la acompañaba eran un absoluto misterio para él. Las había salvado de las garras de esos sucios bandidos y ahora su deber era llevarlas sanas y salvas a su destino. Debía solo preocuparse por eso y por nada más.
¿Qué más le daba a él que aquella mujercita no dejara de mirarlo?
Hacía mucho tiempo que nadie lo miraba de esa manera, con una especie de admiración casi exagerada.
Ni siquiera la única mujer que había amado en su miserable vida lo había mirado así una sola vez.
Movió la cabeza para sacarse semejantes pensamientos de su mente e intentó volver a concentrarse en el camino.
Cuando llegaran al castillo el misterio sería por fin develado y sabría la identidad de la joven.

≈≈≈≈≈


El coche finalmente se detuvo y Elizabeth y su nana dieron gracias a Dios. La puerta se abrió y Gisborne extendió un brazo para ayudarlas a bajar.
Elizabeth se puso de pie y acomodó la falda de su vestido antes de darle la mano.
-Gracias –dijo ella cuando finalmente bajó.
Mientras su nana hacía lo mismo ayudada también por Gisborne, Elizabeth se dedicó a observar la inmensidad del castillo que les daba la bienvenida. Había estado una vez en aquel lugar pero solo tenía tres años y no recordada nada.
-Está igual que la última vez –comentó Madeleine parándose al lado de su niña.
A Gisborne el comentario no lo dejó indiferente. Esas palabras significaban que al menos una de ellas ya había estado en Nottingham antes.
-Yo no me acuerdo de nada –respondió Elizabeth admirada por las paredes de piedra altísimas que rodeaban al castillo.
Ella también ha estado antes aquí pensó Gisborne mientras le ordenaba a dos de sus hombres que bajaran las pertenencias de las recién llegadas.
Un tropel de caballos se aproximó y Guy puso mala cara al ver que el Sheriff comandaba el grupo.
Elizabeth y Medeleine se giraron para observarlos.
Guy percibió que el rostro de la jovencita se iluminaba.
El Sheriff se apeó de su caballo y se dirigió hacia ellos.
Se detuvo frente a Elizabeth y la miró de arriba abajo.
-¿Beth; eres tú?
Elizabeth le sonrió al Sheriff y Guy se quedó prendado de la sonrisa que de inmediato iluminó su rostro.
-Si, padrino, soy yo – respondió arrojándose a sus brazos.
Gisborne se quedó de una pieza al descubrir quien era finalmente la misteriosa jovencita.
--------------

Elizabeth entró al castillo de Nottingham prendida del brazo de su padrino y todos en el lugar repararon en la hermosa jovencita que acompañaba al Sheriff. Ambos eran seguidos por Madeleine y un poco más atrás, Gisborne avanzaba sin poder quitar la vista de la joven mujer.
Se había quedado muy sorprendido cuando descubrió por fin quien era ella. Jamás se hubiera imaginado que un sujeto vil y despreciable como el Sheriff Vasey fuera el padrino de una muchachita tan dulce y bonita como aquella. Era casi imposible que tuvieran alguna clase de parentesco; Gisborne comenzaba a sospechar que no llevaban la misma sangre y que seguramente ella era la hija de algún amigo o cómplice del Sheriff.
Todos detuvieron su marcha cuando el Príncipe John apareció bajando las escalinatas del inmenso salón con una sonrisa de oreja a oreja. De inmediato los ojos lascivos del príncipe se posaron descaradamente en la recién llegada.
-Buenas tardes –se acercó a Elizabeth y extendió su brazo hacia ella-. ¿Quién es esta bella jovencita?
El Sheriff sonrió haciendo relucir su diente de brillantes.
-Su Alteza, le presento a Elizabeth Weston. Es la hija de un amigo de la infancia y además mi ahijada.
Cuando Elizabeth escuchó que aquel hombre era llamado Su Alteza hizo una reverencia para mostrar sus respetos.
El Príncipe John le cogió la mano y depositó un beso encima de su guante de seda.
-Es un placer conocerla, señorita Elizabeth. Soy el Príncipe John, hermano de nuestro venerado monarca Ricardo.
Elizabeth se sintió tremendamente incómoda ante él; la miraba como si se la quisiera devorar de un momento a otro y no solo ella lo percibió.
-Su Alteza, reciba mis mayores respetos.
Gisborne estaba de pie a tan solo un par de metros de la escena y sintió repulsión al ver como el príncipe recorría la completa anatomía de la recién llegada sin ningún pudor. ¡Demonios, pero si es casi una niña! Despotricó para sus adentros.
-El Sheriff no nos anunció que llegaría una joven tan bonita al castillo –comentó lanzando una fugaz mirada reprobatoria a Vasey.
-Mi padrino desconocía mi llegada, Su Alteza.
-Así es. Nadie me avisó del arribo de mi ahijada y su nana –dijo el Sheriff poniéndose un poco más serio. No contaba con la presencia inesperada de Elizabeth a quien no veía desde hacía más de diecisiete años. Si su amigo, Lord Weston la había enviado allí era por alguna razón muy importante.
-Sin dudas disfrutaremos de su compañía, señorita Elizabeth –intervino el príncipe soltando recién su mano.
-¡Qué los criados lleven sus cofres a vuestros aposentos! –ordenó el Sheriff dando unos golpes en el aire chocando ambas manos. De pronto había reparado en el hecho de que las dos mujeres habían llegado al castillo en compañía del inepto de Gisborne-. A propósito; ¿por qué las escoltaba uno de mis hombres? –preguntó echando un vistazo al aludido.
-Unos bandidos habían atacado a sus escoltas –explicó Gisborne- Mis hombres y yo intervenimos justo a tiempo y las trajimos hasta aquí.
-Él salvó nuestras vidas, padrino –añadió Elizabeth sonriéndole a Guy.
-¡Si pusiera el mismo empeño en atrapar a Robin Hood las cosas serían muy diferentes en Locksley! –comentó el Sheriff despectivamente.
El Príncipe John estuvo de acuerdo con él mientras Guy se quedaba en silencio.
Elizabeth percibió la tirantez entre su padrino, el príncipe y el hombre que le había salvado la vida.
-¿Quién es Robin Hood? –preguntó curiosa.
-El forajido más peligroso de todo el condado, Beth –respondió Vasey-. Seguramente oirás muchas cosas de él durante tu estadía aquí. A propósito, ¿cuánto tiempo piensas quedarte entre nosotros?
Madeleine intervino por primera vez en la conversación.
-Lord Weston quiere que mi niña pase aquí al menos un par de meses, la situación en Sheringham es bastante seria, un grupo grande de normandos ha sido visto desembarcando en la costa y se teme una invasión. Lord Weston creyó que enviar a su hija aquí es la única manera de ponerla a salvo.
-Aquí cuidaremos de ella –dijo el príncipe sonriéndole solo a ella.
Los criados que el Sheriff había convocado segundos antes llegaron y se encargaron de subir las pertenencias de Elizabeth y de su nana hasta sus aposentos.
-Será mejor que suban y se acomoden –Vasey empujó a su ahijada hacia las escaleras-. Esta noche tendremos una gran celebración en honor a tu llegada.
Elizabeth se dio vuelta y miró al Sheriff.
-No es necesario, padrino.
-¡No se hable más, querida! –repuso el Príncipe John-. Vuestra presencia en el castillo amerita que demos una fiesta por todo lo alto.
Elizabeth asintió; no podía hacer otra cosa. Mucho menos contradecir al príncipe aunque sintiera escalofríos cada vez que él la miraba.
Antes de poner un pie en el primer peldaño de la escalera sus ojos buscaron la figura de Gisborne que seguía impertérrito en su sitio.
Él también la miró y por una milésima de segundos sus ojos hicieron contacto.
-¡Vamos, mi niña! Madeleine la asió de la cintura y la instó a avanzar.
Elizabeth la obedeció llevándose en sus pupilas el azul de aquellos ojos que parecían que querían perforarle el alma.

continuará...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://andreamilano-escritora.blogspot.com
Crisitos
John Mulligan
John Mulligan
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 131
Fecha de inscripción : 30/01/2010
Edad : 32

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Dom Abr 04, 2010 5:57 am

Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked

Esta buenisimo!!! ya quiero saber como va a continuar!!! y dejame decirte que me encanto el final!!

Citación :
llevándose en sus pupilas el azul de aquellos ojos que parecían que querían perforarle el alma.

Me encanto esa línea!

Espero que lo continues pronto!!!
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
andypopcorn
Lucas North
Lucas North
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 280
Fecha de inscripción : 23/03/2010
Edad : 27
Localización : Nothingham Castle (habitación de Gisborne XD)

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Sabrina del Puig
Lugar de Nacimiento: Cataluña, España
Lugar de Residencia: España

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Dom Abr 04, 2010 1:43 pm

que bellisimo!!!!!!! escribes super bien!!!

Y lo curioso es lo siguiente: la historia que estoy escribiendo se sitúa justo antes de quela serie de Robin Hood empiece (o sea cuando él está en las Cruzadas) y la tuya después, supongo que cuando Guy ya había matado a Marian ¿o no?
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.tusonidoradio.com
Mitka

avatar

Femenino Cantidad de envíos : 30
Fecha de inscripción : 08/11/2009

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Mitka
Lugar de Nacimiento: Leicester, Inglaterra
Lugar de Residencia: Locksley, en la habitación de Gisborne :)

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Dom Abr 04, 2010 3:29 pm

Qué bueno que les guste chicas Smile
Andy, si mi fan fic ya es en la tercera temporada cuando Marian no está; se me dio por empezarlo ahi y darle a Guy la posibilidad de encontrar el amor... se lo merece ¿no???

Besos!

Mitka/Andrea
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://andreamilano-escritora.blogspot.com
Mitka

avatar

Femenino Cantidad de envíos : 30
Fecha de inscripción : 08/11/2009

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Mitka
Lugar de Nacimiento: Leicester, Inglaterra
Lugar de Residencia: Locksley, en la habitación de Gisborne :)

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Mar Abr 06, 2010 5:25 am

Sigue la historia...



-----------
Vasey se encontraba pensativo, evaluando la inesperada aparición de su ahijada. No veía a Elizabeth desde que era una cría y casi ni se acordaba de ella, la había reconocido solo por el color de sus ojos que eran inconfundibles.
Tamborileó sus dedos encima de la mesa de roble y clavó su mirada en un punto imaginario.
Había notado la desmedida atención que el Príncipe John le había prodigado a Elizabeth y ese hecho quizá le jugara a favor. Si la presencia en el castillo de su ahijada servía para distraer al príncipe, bienvenidas sean ella y su inseparable nana.
El príncipe se había vuelto últimamente demasiado impulsivo y exigente con él y con la necesidad de acabar con la vida de Robin Hood. El maldito forajido había logrado salirse con la suya muchas veces y eso había alterado los ánimos no solo del Príncipe John sino también los suyos. Además debía lidiar con la incompetencia de Gisborne quien siempre terminaba quedando en ridículo tras alguna hazaña de Robin y su banda.
Guy de Gisborne había sido su mano derecha en los últimos tiempos y prácticamente se había arrepentido desde un primer momento de haberle concedido semejante honor.
Una sonrisa malévola se dibujó en el rostro barbudo del Sheriff.
-Mas vale que cumplas con tu misión de acabar con Robin pronto Gisborne sino me encargaré yo mismo de ponerle fin a tu miserable vida –dijo en voz alta y muy seguro de sus palabras.

≈≈≈≈≈

Elizabeth ya se encontraba en su habitación dispuesta a darse un baño con la ayuda de su nana y de las criadas que su padrino había enviado para que le sirvieran.
Se quitó el vestido, luego los calzones y cuando se quedó completamente desnuda, Madeleine le ayudó a meterse dentro de la tina que segundos antes había sido llenada con agua caliente y una deliciosa esencia de rosas que Elizabeth había traído entre sus pertenencias.
Se sentó en el suelo de la tina y dejó que las manos suaves de su nana mojaran su espalda.
-¿No está demasiado caliente el agua, mi niña?
-No, nana, está perfecta así –respondió Elizabeth llevando la mata de cabello negro azabache a un costado de su rostro, dejando así al descubierto su cuello y uno de sus hombros.
-Luego del baño te sentirás mucho mejor –dijo Madeleine trayendo nuevamente a su mente el episodio nefasto que les había tocado atravesar y del cual habían salido con vida de milagro. Ni siquiera se podía imaginar lo que aquellos tres bandidos le hubieran hecho a la pequeña Elizabeth si el tal Gisborne no hubiera aparecido.
-¿En qué tanto piensas nana?
-En nada, mi niña, en nada.
Elizabeth podía imaginarse lo que podía estar pasando por la cabeza de su adorada nana, la conocía muy bien y había sido siempre para ella como una madre. Estaba preocupada por ella y de cierto modo esa preocupación hacía sentir a Elizabeth querida. Tras la muerte de su madre, su padre, Lord Weston se había vuelto algo retraído y aunque ella supiera que él la adoraba su relación no había sido la mejor; la falta de comunicación había empeorado cuando él le había anunciado serenamente que ya había encontrado un marido perfecto para que la desposara.
Elizabeth siempre había sido una hija obediente y se había quedado en silencio aunque se muriese de ganas de gritarle a su padre que solo lograría su desdicha obligándola a casarse con un hombre al cual ni siquiera conocía.
Ahora su padre había decidido mandarla lejos por razones de seguridad y no tendría quizá ya la oportunidad de decirle lo que pensaba de su matrimonio preestablecido.
Ella soñaba casarse por amor con un hombre que la hiciera temblar con solo una mirada. Inesperadamente, un par de ojos azules vinieron a su mente y sin darse cuenta dejó escapar un profundo suspiro.
Madeleine frunció el ceño y dejó de enjabonar las piernas de Elizabeth.
-¿A qué se debe ese suspiro, mi niña?
Elizabeth pareció no escuchar la pregunta de su nana.
-¡Elizabeth! ¿No me oyes? –volvió a preguntar alzando el tono de su voz.
Elizabeth miró a su nana a la cara.
-Perdóname, nana, tenía la mente en otra parte…
-En tu prometido, supongo –alegó Madeleine mirándola atentamente.
-¿Cómo puedo pensar en alguien a quien no he visto ni siquiera una sola vez?
-Pero el futuro duque de Sheffield será tu esposo y…
-Dejémoslo así, nana, no tiene caso hablar del asunto –dijo mientras comenzaba a echarse una tinaja llena de agua tibia para quitar el jabón de su cuerpo.
Una de las criadas abandonó el cuarto y dejó la puerta entreabierta.
El sonido de pasos acercándose contrastó con el silencio reinante en el pasillo. Una silueta alta se recortó contra la luz de una de las antorchas que iluminaba la oscuridad del lugar.
Guy observó que la puerta estaba entreabierta y le llamó la atención el rumor de voces que provenían del interior.
No supo por qué pero tuvo la imperiosa necesidad de asomarse. En el preciso momento en que lo hizo, Elizabeth salía de la tina para que su nana la secara. Gisborne se quedó allí, quieto, contemplando a Elizabeth desde las sombras.
Sus ojos se clavaron en la cascada de cabello negro que caía sobre su espalda desnuda. Siguió bajando con la mirada hasta detenerse en las curvas de su culo pequeño y respingado; unas piernas largas y bien torneadas le daban a la jovencita el aire de una guerrera amazona.
Gisborne agradeció al cielo cuando la nana de Elizabeth finalmente cubrió la desnudez de su cuerpo con una fina enagua de hilo blanco.
Un calor intenso lo dominó de pies a cabeza y supo en ese instante que debía marcharse de allí antes de ser descubierto. Luego comprendió que en realidad ni siquiera tendría que haberse atrevido a espiar por aquella puerta.
-------------------
Esa noche en el castillo de Nottingham la bebida, la música y las risas reinaban por doquier. La fiesta que el Príncipe John había decidido dar en honor a la recién llegada parecía que sería el acontecimiento del año, al menos hasta el día en que él fuera por fin coronado ante la ausencia de su hermano mayor.
El príncipe se encontraba sentado en la mesa principal, a su lado el Sheriff bebía una gran jarra de vino.
-¿Cuándo se dignará a aparecer su bella ahijada así y honrar esta fiesta con su presencia? –preguntó el príncipe algo impaciente por la ausencia de Elizabeth quien todavía no había bajado al gran salón.
Vasey soltó la jarra y una risa nerviosa se dibujó en su patético rostro.
-Ya vendrá, Su Alteza. Acabo de enviar a por ella.
El príncipe arqueó las cejas.
-¿Qué puedes decirme de la adorable Elizabeth, Sheriff? –preguntó el príncipe inclinándose hacia delante para coger un racimo de uvas.
-No mucho, Su Alteza. Es hija de Lord Weston, un antiguo camarada mío quien me nombró su padrino el día del nacimiento de la pequeña. No he tenido mucho contacto con ella o con su padre los últimos años, la última vez que la vi era apenas una niñita de tres años.
El Príncipe John sonrió, no había salido ninguna palabra interesante de la boca del Sheriff, al menos algo que pudiera interesarle a él. Estaba a punto de interrogar nuevamente a Vassey cuando el barullo de los concurrentes a la fiesta se convirtió en un profundo silencio.
El motivo fue la aparición por fin de la agasajada.
El príncipe se puso de pie de un salto y se encaminó hacia ella.
Elizabeth bajó el último peldaño de las escaleras sintiéndose un bicho en una exposición. Todos los ojos estaban puestos en ella y odiaba ser el centro de atención. Sobre todo odiaba la sonrisa que el príncipe le estaba dedicando mientras ella se acercaba a él.
¡Cielos, haz que se aleje de mí! Pensó Elizabeth esbozando una tibia sonrisa; la única verdad es que quería salir corriendo de allí y encerrarse en su cuarto hasta que llegara el alba.
-¡Elizabeth, estás radiante! –dijo el príncipe asiéndola de la mano sin previo aviso.
Ella no pudo soltarse y no tuvo más remedio que caminar con él hasta la mesa principal.
Notó que los hombres la miraban con deseo y las mujeres con admiración. Su nana Madeleine, quien todavía no había bajado muy a su pesar, se había empeñado en que usara uno de sus mejores vestidos para la ocasión. Se trataba de un vestido de terciopelo color verde esmeralda con una falda muy amplia y mangas abultadas. El color de la tela acentuaba el verde ámbar de sus ojos y llevaba un moño encima de la cabeza en donde Madeleine había recogido todos sus rizos dejando el rostro completamente libre y despejado.
Se sentó junto al príncipe y cuando él se inclinó para ubicarse a su lado, Elizabeth observó indignada que los ojos del noble se posaron en el profundo escote de su vestido.
¡Dios! ¡No quería estar allí!
Ni siquiera la presencia cercana de su padrino la tranquilizó. No le gustaba sentirse el centro de la atención y más odiaba tener que ser amable con un hombre que le caía tan gordo.
Le sirvieron una copa de vino la cual bebió gustosa. No tenía apetito y a pesar de la insistencia del príncipe no probó las frutas secas que él le ofreció.
Una multitud había sido convocada para la ocasión y Elizabeth se lo agradeció a su padrino aunque hubiera preferido que su llegada pasara inadvertida.
Elizabeth observó un grupo de hombres y mujeres que danzaban dando brincos al compás de una música contagiosa, sin darse cuenta sus pies comenzaron a moverse por debajo de la mesa. Las parejas fueron moviéndose y cuando lo hicieron, una de las mesas que estaba en el otro extremo quedó al descubierto.
Allí estaba Gisborne sentado, sosteniendo una jarra en la mano y clavándole la mirada a través de las parejas que seguían moviéndose de un lado al otro.
Un calor intenso subió por el cuello de Elizabeth y de repente el sonido de la estridente música le pareció solo el sonido de un eco lejano. Él estaba lejos, a una prudente distancia y sin embargo a Elizabeth le pareció que estaba a tan solo unos centímetros de ella. Ella le sonrió y cuando él le devolvió la sonrisa se sonrojó como una niña. Tuvo que agachar la mirada para que él no advirtiera el brillo que seguramente iluminaba ahora sus ojos.
-¿Elizabeth, te gustaría bailar conmigo? –preguntó el príncipe trayéndola nuevamente a la realidad.
Ni siquiera tuvo el tiempo para responder a su pregunta ya que su padrino habló en su nombre.
-¡Por supuesto que Beth acepta bailar con vuestra Majestad! –asió a Elizabeth del brazo y la ayudó a ponerse de pie.
Elizabeth sonrió porque no había otra cosa que pudiera hacer. Dejó que el príncipe la llevara hasta el centro del salón. Una vez allí, él la cogió por la cintura con un brazo y con el otro tomó su mano.
Estaban demasiado cerca y Elizabeth lo sabía. Retrocedió un poco pero él volvió a acercarla a su cuerpo.
-Disfrutemos de la música y de la compañía, Elizabeth –le dijo él mirándole la boca.
Elizabeth ladeó la cara y desvió la mirada sin decir nada. Sus ojos buscaron a Guy una vez más. Lo encontró en el mismo sitio solo que ahora ya no estaba solo. Una hermosa mujer le hablaba y él le sonreía fríamente de vez en cuando aunque sus ojos estaban dirigidos a ella. Notó que a pesar de que estaban conversando había cierta tirantez entre ambos y Elizabeth sintió curiosidad por saber quien era ella.
El príncipe John continuaba apretándose contra su cuerpo y Elizabeth tuvo que inventar que estaba aún cansada del viaje para que él desistiera por fin de seguir bailando con ella.
-Es una pena, me hubiera gustado bailar contigo toda la noche –le confesó él mientras avanzaban hacia la mesa.
Elizabeth le sonrió haciendo un enorme esfuerzo en ocultar el fastidio que le provocaba su presencia.
Se sentó junto a su padrino quien se mostró asombrado ante su repentino regreso.
-¿Qué ha sucedido?
-La señorita Elizabeth se siente aún cansada de su viaje –respondió el príncipe incapaz de esconder su desazón.
Vassey apretó la mano de su ahijada y luego volvió a dirigir su atención a la fiesta.
Quizá la llegada de mi querida ahijada ayude a que mi relación con la nobleza se fortalezca pensó al notar el interés del príncipe en Elizabeth.
Madeleine se acercó a la mesa y le tocó el hombro a Elizabeth.
-¿Estás bien mi niña?
Elizabeth suspiró aliviada.
-Si, nana, ven siéntate conmigo.
-¡No, no mi niña! ¡No puedo hacer eso! –dijo Madeleine moviendo las manos hacia un lado y hacia el otro.
-No creo que mi padrino y Su Alteza tengan algún inconveniente, ¿verdad? –miró a los aludidos.
-Por supuesto que no –respondió el príncipe con una sonrisa tan falsa como lo eran sus intenciones de bogar por el bien de la gente de Locksley el día que asumiera el trono.
Elizabeth acercó una silla y la colocó a su lado, entre ella y el príncipe en donde ubicó a su nana.
-¿Te diviertes, mi niña?
-¿La verdad? Quisiera salir corriendo hacia mi cuarto –le confesó con una sonrisa de resignación.
-No digas eso –Madeleine había bajado el tono de su voz-. No puedes desairar a tu padrino quien ha organizado esta fiesta por ti.
Elizabeth asintió y miró a su padrino quien ahora conversaba animadamente con un hombre gordo y más calvo que él que ya tenía el rostro colorado de haber bebido tanto vino.
Luego la atención de Elizabeth volvió al centro del salón, en donde seguían bailando algunas parejas. Esto impedía que pudiera ver a Gisborne, estiró el cuello pero no logró verlo.
-¿Qué tanto buscas? –quiso saber Madeleine.
-Nada, nana es solo que… -se detuvo cuando el grupo de bailarines se dispersó y pudo divisar el sitio en donde minutos antes estaba sentado Guy. Pero ahora esa silla estaba vacía y la única que continuaba en la mesa era la mujer que había estado hablando con él.
Lo buscó por todo el salón pero no lo halló y eso le produjo cierta ansiedad que nunca antes había experimentado.
-Su Alteza –dijo de repente mirando al príncipe-. ¿Quién es esa mujer?
El Príncipe John miró hacia donde ella estaba observando.
-Es Isabella de Gisborne.
Elizabeth creyó que el corazón dejó de latirle por un instante al escuchar aquel nombre. Había entendido mal seguramente; quizá el vino y el cansancio le estaban jugando una mala pasada.
-¿Isabella de Gisborne? –preguntó buscando que él no confirmara lo que estaba pensando.
-Así es, Isabella es la hermana de Guy de Gisborne –respondió el príncipe percibiendo su nerviosismo.
El hecho de haber sabido por fin que la tal Isabella era la hermana de Gisborne y no su esposa le significó un tremendo alivio.
-¿Por qué lo preguntas, mi niña? Madeleine observaba detenidamente a Elizabeth y no le gustaba lo que estaba viendo.
-Solo por curiosidad, nana –le dijo volviendo a sonreír.
¡Es solo su hermana! pensó feliz como si fuera la mejor de las noticias.

continuará... Razz
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://andreamilano-escritora.blogspot.com
Margarette Gisborne
Administradora
Administradora
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 2369
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Edad : 26
Localización : Barcelona

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Margarete Calleigh enn Gisborne
Lugar de Nacimiento: Cornualles
Lugar de Residencia: Locksley, Casa Sideris

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Mar Abr 06, 2010 5:41 am

hermoso fan fics te felicito xD
Me encanta la atraccion que hay entre Elisabeth y Guy es increible este hombre se merece esto y mucho mas



Mi pasión por Richard aparecio hace tres años, cuando por casualidad en una canal de televisión emitieron la serie "Robin Hood" y mis ojos fueron directos al moreno de ojos claros...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.imperioaustriaco.forosactivos.net
Crisitos
John Mulligan
John Mulligan
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 131
Fecha de inscripción : 30/01/2010
Edad : 32

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Mar Abr 06, 2010 9:06 pm

Shocked Shocked Shocked Shocked

Que buen capitulo!! Me muero por saber que hara Guy si la relación sigue creciendo y el principe estara en medio Razz
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Margarette Gisborne
Administradora
Administradora
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 2369
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Edad : 26
Localización : Barcelona

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Margarete Calleigh enn Gisborne
Lugar de Nacimiento: Cornualles
Lugar de Residencia: Locksley, Casa Sideris

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Miér Abr 07, 2010 2:37 am

three in the loves jajaj



Mi pasión por Richard aparecio hace tres años, cuando por casualidad en una canal de televisión emitieron la serie "Robin Hood" y mis ojos fueron directos al moreno de ojos claros...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.imperioaustriaco.forosactivos.net
Mitka

avatar

Femenino Cantidad de envíos : 30
Fecha de inscripción : 08/11/2009

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Mitka
Lugar de Nacimiento: Leicester, Inglaterra
Lugar de Residencia: Locksley, en la habitación de Gisborne :)

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Sáb Abr 10, 2010 5:04 am

Un nuevo capítulo, espero que les guste Razz




Oculto detrás de un muro, Robin observaba la situación. Llevaba una gran capucha que escondía su rostro y había podido infiltrarse entre los concurrentes a la fiesta sin ningún problema. El obstáculo más grande, Gisborne, se había retirado unos momentos antes y aún no había regresado, para fortuna de Robin.
Lo primero que captó su atención fue la hermosa jovencita que sentada junto al Príncipe conversaba con una mujer mayor que la acompañaba. Dedujo de inmediato que se trataba de las dos mujeres que Gisborne había rescatado de las manos de los bandidos en el bosque esa misma tarde.
En la aldea le habían dicho que se trataba nada más y nada menos que de la ahijada del Sheriff quien había llegado a Nottingham a pasar una temporada.
La observó desde su rincón y comprobó que era más bella de lo que Allan le había contado.
Hablaba con la mujer mayor que supuso sería su dama de compañía y de vez en cuando le dedicaba una sonrisa obligada al príncipe que no se cansaba de mirarla.
Robin sonrió socarronamente.
¡Ese patán solo quiere ponerle las manos encima y ni siquiera puede disimularlo! Pensó haciendo lugar a un par de hombres que pasaron junto a él. Retrocedió unos pasos por temor a ser reconocido pero no pudo apartar la mirada de la joven que sonreía inocentemente ajena a las intenciones malévolas del príncipe.
Había algo en ella que le hacía recordar a su Marian y se estremeció al hacer semejante comparación.
Estaba tan absorto en sus pensamientos que no se dio cuenta que Gisborne había regresado a la fiesta.
Pegó un salto cuando alguien le golpeó el hombro.
-¡Por Dios Santo, Kate! ¿Quieres matarme de un susto?
Kate se acomodó la capucha y se descubrió un poco el rostro.
-Será mejor que nos vayamos, es peligroso estar aquí. No entiendo que tenías que venir a hacer a esta fiesta, prácticamente te has metido en la boca del lobo –protestó Kate enfadada porque no sabía el motivo de aquella osadía por parte de Robin.
-Tenía que saber quien es ella –respondió sin apartar los ojos de Elizabeth.
Kate también miró a la desconocida.
-¿Por qué?
-Porque quizá pueda ayudarnos.
-¡Es la ahijada del Sheriff! ¿Cómo puedes pensar que va a ayudarnos?
Robin no sabía la respuesta exacta a esa pregunta, todavía. Pero estaba seguro que cuando hablara con la joven a solas la sabría.
Gisborne estaba avanzando hacia donde estaban escondidos ellos y no tuvieron más remedio que marcharse antes de ser atrapados pero Robin salió del castillo absolutamente convencido de que un encuentro a solas con la ahijada del Sheriff despejaría las dudas de Kate y las suyas.
≈≈≈≈≈

Elizabeth no pudo evitar emocionarse cuando Guy regresó al salón y comenzó a vagar mezclándose entre la multitud.
Tenía ganas de acercarse a él pero no podía hacerlo sin que su nana y los demás se escandalizaran. Después de que él le había salvado su vida no habían hablado casi nada y apenas un gracias le pudo decir.
Tampoco sabía mucho de él y se moría por conocer más del hombre que con solo una mirada había logrado que su corazón latiera desenfrenado dentro de su pecho. Era la mano derecha de su padrino aunque había notado él que lo trataba despectivamente, también había percibido que Guy miraba a su padrino con cierta rabia y eso la inquietaba. No conocía demasiado a su padrino tampoco pero era el hombre que su padre había elegido para que la protegiera en caso de que él le faltase algún día y le debía respeto por eso. ¿Cuál sería la razón de aquella animosidad entre ellos? Dudas, dudas y más dudas era lo único que tenía hasta el momento.
Además se había enterado que tenía una hermana, a la cual todavía no le habían presentado y que no parecía tener una relación muy fraternal con él.
¿Acaso aquel hombre serio, de figura gallarda, de intensos ojos azules y profunda voz que le había salvado la vida se llevaba mal con todo el mundo?
Había mirado con algo de odio al príncipe pero tenía que concordar que ella misma lo había mirado así casi desde el mismo momento de su arribo.
Tenía que averiguar más sobre Guy de Gisborne y comprobar si era tan imperturbable como aparentaba.

≈≈≈≈≈

Gisborne se recostó contra una columna y apretó con fuerza la jarra de vino casi vacía que sostenía en una mano. No podía apartar la mirada de Elizabeth, se había quedado prendado de su singular y exquisita belleza desde que la había visto descender las escaleras del salón con tanta elegancia. Por eso había tenido que salir un rato antes para calmar las sensaciones que ella había despertado en él y que había creído muertas desde la partida de Marian. Pero el aire fresco de la noche no logró apaciguar su inquietud; mucho menos pudo hacerle olvidar las manos del príncipe alrededor de su cintura.
Bebió el último sorbo de vino y dejó escapar un suspiro. Sabía que escaparse de aquel salón atestado de gente fue lo único que evitó que matara al Príncipe John por haberse atrevido a tocarla de aquella manera. La verdad es que en su fuero más íntimo deseaba haber estado en su lugar y bailar con Elizabeth toda la noche. Rodear su cintura pequeña y estrecharla entre sus brazos; eso hubiera querido hacer, pero no lo hizo. No podía abrigar esa clase de sentimientos hacia ella, después de todo era la ahijada de uno de los hombres que más odiaba y como si fuera poco estaba prometida en matrimonio a un futuro duque.
-Deberías simular un poco.
La voz de su hermana lo sacó de sus cavilaciones.
-No sé de que hablas –le respondió él apartando la mirada de Elizabeth para observar a Isabella.
-Hablo de la ahijada del Sheriff –Isabella sonrió desafiante- No deberías mirar tan alto, querido hermano.
Guy ni siquiera le respondió. Su hermana sabía ser sarcástica cuando quería y ya conocía sus manías demasiado bien. Ella lo odiaba y él ya había aprendido a convivir con el odio que su hermana había albergado en su corazón durante tanto tiempo. Nunca iba a entender que lo que él había hecho había sido por el bien de ambos.
Estaba marchándose cuando ella lo detuvo por el brazo.
-El Príncipe John está más que interesado en la jovencita y ambos sabemos que si él se lo pide, el Sheriff se la entregará en bandeja de plata –sentenció Isabella mirando a Elizabeth con cierto aire de conmiseración.
La sola idea de que el Sheriff hiciera semejante atrocidad hizo que la sangre de Guy hirviera en sus venas. Volvió a mirar a Elizabeth quien estaba siendo asediada por el príncipe una vez más y comprobó que lo que su hermana acababa de decir podía lamentablemente hacerse realidad.


Continuará………………..
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://andreamilano-escritora.blogspot.com
Margarette Gisborne
Administradora
Administradora
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 2369
Fecha de inscripción : 29/06/2009
Edad : 26
Localización : Barcelona

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Margarete Calleigh enn Gisborne
Lugar de Nacimiento: Cornualles
Lugar de Residencia: Locksley, Casa Sideris

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Sáb Abr 10, 2010 10:31 am

haber quien gana a la pobre Elizabeth que parece mercancia que todo el mundo pueda tocar, asi era la vida de una mujer en esa epoca

Espero que gane Guy, pero por lo que he leido veo que Robin se esta tambien interesando por ella.

Asi que la pobre tiene

1. el principe John
2. Guy de gisborne
3. Robin de Locksley ( Robin Hood)

¿con quien se quedara??



Mi pasión por Richard aparecio hace tres años, cuando por casualidad en una canal de televisión emitieron la serie "Robin Hood" y mis ojos fueron directos al moreno de ojos claros...
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.imperioaustriaco.forosactivos.net
Crisitos
John Mulligan
John Mulligan
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 131
Fecha de inscripción : 30/01/2010
Edad : 32

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Dom Abr 11, 2010 1:58 am

Entonces Robin también se interesaria romanticamente por ella? Digo sabemos sobre Guy y el principe, y Robin parece que quiere otro espia en el castillo pero también habra sentimientos? Uhhh esto ya se hizo un cuadrado amoroso! Espero que lo continues pronto Very Happy
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
andypopcorn
Lucas North
Lucas North
avatar

Femenino Cantidad de envíos : 280
Fecha de inscripción : 23/03/2010
Edad : 27
Localización : Nothingham Castle (habitación de Gisborne XD)

Hoja del Personaje
Nombre Completo: Lady Sabrina del Puig
Lugar de Nacimiento: Cataluña, España
Lugar de Residencia: España

MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   Miér Jun 16, 2010 3:58 pm

XD CUADRADO AMOROSO JA!

Ea esta buena la historia, hiciste muy bonito enlace entre tus personajes y los de Robin.

Muy muy interesante!!, hasta me gustaría que hicieramos una historia con mi personaje (Clarise) y tu personaje (Elizabeth) como amigas! ya que tienen la misma edad (17-18 no?)
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario http://www.tusonidoradio.com
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)   

Volver arriba Ir abajo
 
Fan Fic: Un amor inesperado (basado en Robin Hood)
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» solo falta el cinturon de castidad
» ROBIN HOOD 2015....EL MUSICAL
» Amor inesperado ~ACTUALIZADO~ цПзχРΣςτэđ ŁΦ√פ [Unexpected love]
» AMOR INESPERADO
» Robin Hood, Diana Bellessi

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Richard Armitage :: off topic :: Creaciones :: relatos-
Cambiar a: